La opacidad de la paradoja: algunas aproximaciones a partir del fanzine “desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato, diálogo transfronterizo entre valeria flores, jorge díaz y tomás henríquez” trabajo colectivo entre CUDS+ Agenda Kuir y Mantis Ediciones.


La opacidad de la paradoja

 
algunas aproximaciones a partir del fanzine “desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato, diálogo transfronterizo entre valeria flores, jorge díaz y tomás henríquez” trabajo colectivo entre CUDS+ Agenda Kuir y Mantis Ediciones.

*texto leído el día jueves 4 de junio en la sala de conferencias de la facultad de filosofía de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación UMCE.

Por Mariairis Flores


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Agradezco la invitación a presentar el fanzine “desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato”, puesto que ésta se traduce en la posibilidad de añadir mi lengua a las varias otras que lo han comentado y atravesado y a las que continuarán haciéndolo.

Para comenzar me gustaría hacer dos acotaciones generales:

1.- Entiendo el trabajo en este tipo de publicación y su tráfico, como una posibilidad de atender a la necesidad constante que tiene el feminismo de intervenir en el lenguaje, necesidad delimitada en extenso en el diálogo que mantiene valeria flores con las punzantes preguntas de sus intelocutores Jorge Díaz y Tomás Henríquez y que yo también abordaré a lo largo de esta presentación.

2.- Es mediante la puesta en acción de la escritura, en este intenso diálogo trans, transcrito y transfronterizo, que reconocemos el espacio complejo e informe en el que se sitúa y nos situamos por extensión. Este se compone de diversos filos que apuntan, pero también se conforman en el activismo, la disidencia sexual, américa latina y lo político, por mencionar sólo algunos de los asuntos que en la lectura aparecen. Podríamos considerar por tanto que este es nuestro territorio y una vez situados me adentraré en sus entrañas.

“desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato” es un título sugerente y preciso, ya que condensa el recorrido que el fanzine propone. Este recorrido se da a través de la palabra, que reconocemos como un arma fundamental y que suscita más palabras, las cuales se articulan en textos críticos como los que hoy presentamos y los que ya fueron presentados. La frase que titula surge en el diálogo y porta consigo una bella sonoridad que nos invita a desnaturalizar –verbo que se me ha vuelto recurrente e ineludible en el último tiempo—y a la vez a desobedecer todo aquello que se nos impone como norma. Esto desde la lengua, espacio en el que se organiza el patriarcado y se homogeniza la heteronorma, es por ello que lo (d)enunciamos constantemente, con el fin de volverlo tangible y poder desmarcarnos, generando nuevos campos semánticos que trasciendan a las palabras, se encarnen en la disidencia y circulen, en este caso, en el fanzine.

La bajada al título: “diálogo transfronterizo con tomás henríquez murgas y jorge díaz fuentes” nos posiciona en un lugar ideal, ya que transfronterizo es la palabra exacta que alude a la independencia con respecto a las fronteras, es decir a los límites territoriales impuestos por la colonización y que nos supeditan a una nacionalidad, si ese no es el lugar, es pertinente preguntarnos entonces cuál sería. El feminismo podría ser la respuesta, ya que es el territorio en el que transitamos y al que sumamos reflexiones, con el fin de ahondar en los intersticios del patriarcado que son reducidos, pero también múltiples y profundos. Este diálogo ubicado en el feminismo es iniciado por jorge y tomás, no obstante ni ellos, ni nosotros sabremos cuando acaba, porque acá no hay una última palabra, ni un cierre, sólo vocalizaciones constantes de una crítica emanada de los bordes.

Cita

Para continuar adentrándome en “desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato” me gustaría referirme a la pertinencia que tiene leer a valeria flores, cuestión en la que también reparó Cristeva Cabello en su presentación de este mismo fanzine. valeria flores es una lengua fructífera con la que podemos encontrarnos al ingresar en distintas áreas, puesto que su escritura trans, transita desde la pedagogía ─lugar habitualmente esterilizado─ hasta la poesía ─espacio abierto a la experimentación crítica­─, pasando obviamente por el activismo y lo político. No obstante y como vemos en la cita destacada del fanzine, que funciona a su vez como presentación, la profesora tortillera desborda cualquier lugar en el que se busque establecerla. A valeria flores es necesario interrogarla, porque [además] no responde a las lógicas de circulación e inscripción a las que estamos habituadas. Su aquí, no es la metrópolis ─ciudad en la que estamos insertos─ su aquí no es la academia ─institución que hoy nos acoge para este lanzamiento─ su aquí no son únicamente las cuerpas críticas, puesto que las pequeñas cuerpas en formación han sido su objeto y su receptor durante años de enseñanza. Dentro de todas estas negaciones que resultan paradójicas nos encontramos con posicionamientos, que representan estrategias políticas y epistemológicas que la misma valeria instala: Escritora activista de la disidencia sexual tortillera feminista heterodoxa cuir masculina maestra prosexo.

Ahora, debo reconocer que no estableceré acá una lectura atenta, ni rigurosa de todo lo que el fanzine ofrece, puesto que su densidad permite que en cada lectura se pueda abordar de un modo distinto. Aún así, debo mencionar, que el fanzine contiene un índice anatómico donde podemos encontrar el tipo de preguntas y diálogos que se abren en cada apartado. Dicho lo anterior me detendré en un asunto que se me ha vuelto recurrente en mis diversas lecturas feministas. Me refiero a la paradoja, cuyo potencial disruptivo aparece constantemente y que ya mencioné en relación al aquí difuso de valeria flores, el cual es principalmente paradójico. La cuestión de la paradoja es referida de modo explícito por valeria flores cuando es consultada por las políticas del cuerpo propio que quedan desajustadas en el activismo: “Tal vez habría que pensar en una política de la paradoja, en una política de la identidad que trabaje contra sí misma, que al mismo tiempo que postula las identidades como posicionamientos políticos, estéticos y afectivos, pueda desbordarse a sí misma con una proliferación de narrativas que den cuenta de esa indómita inscripción biográfica del género que nos constituye y hace sujetos (in)inteligibles.”

La paradoja es la potencia que nos permite escribir y definirnos, puesto que es un terreno movedizo, mordaz e inquietante, tal como valeria lo describe en la cita recién expuesta. Wikipedia, por su parte, define a la paradoja entre otras formas de la siguiente manera: “La paradoja es un poderoso estímulo para la reflexión. A menudo los filósofos se sirven de las paradojas para revelar la complejidad de la realidad. La paradoja también permite demostrar las limitaciones de las herramientas de la mente humana.” Me interesa exponer acá un modo de escritura estandarizado, claro y masivo, para contrastarlo con la opacidad que la paradoja ofrece en su puesta en práctica mediante la escritura y el arte feminista, tomando a valeria y desplazándome del fanzine. Identifico un momento inicial en el que visualicé la paradoja como estrategia de lo crítico y como suele suceder, una vez detectada no dejó de aparecerse en mis lecturas, ese momento fue a través de la exposición Bestiario de la artista Gabriela Rivera ─de la cual escribimos un texto crítico con jorge díaz─ y que se componía de una serie de retratos con máscara hechas con desechos orgánicos, que representaban los epítetos que a diario denominan a las mujeres. La estrategia de Gabriela Rivera resultó descarnada e inconcebible para un número importante de activistas por los animales, llegando incluso a atacar a la artista por el trabajo con pieles y vísceras, cabe mencionar que Gabriela Rivera es feminista, vegana y declara en su sitio web como es que llega a esos restos orgánicos y aún así se le impugna una suerte de moral que se origina en la incapacidad de comprender la opacidad de la paradoja. “La escritura es una máquina de visibilidades e inteligibilidades: una máquina de luz y, por lo tanto, de sombras” señala valeria y en esa construcción es que la paradoja corresponde a un terreno oscuro. En relación a Bestiario es relevante destacar también que nadie se espantó por la representación de los discursos que a diario nos violentan como mujeres y no tiene que ver con un desinterés, sino que con la naturalidad de circulación de esas palabras. Este ejemplo local y que presenta para mi un particular interés, podría situarse en una historia del arte feminista y transfronteriza, puesto que como lo hizo Gabriela Rivera, lo hizo por ejemplo Ana Mendieta en el año 1973 en su rape scene, donde desde la exposición de la crudeza de una violación buscó denunciar el horror y la violencia a la que eran y son sometidas las mujeres, esta imagen se vuelve paradójica en la exhibición de aquello que repudiamos; lo lógico sería el rechazo y con ello el ocultamiento.

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Existen dentro del feminismo una serie de obras que se pueden rastrear y que exponen este modo de funcionamiento. Cada vez que nos pensamos, que se piensa a las mujeres, es posible articular paradojas que se valen de un lenguaje contradictorio y que operan no sólo como elementos de acción para el feminismo, puesto que el sistema patriarcal también tiene un trato paradójico con las mujeres, expuesto en los análisis críticos que el feminismo ofrece, pienso por ejemplo en lo que sucede con el rol de la madre en dictadura de acuerdo a lo desarrollado por Nelly Richard en su ensayo crítico “género, valores y diferencias”. Por su parte, la disidencia sexual es en sí misma paradójica, puesto que desarticula la lógica binaria con la que los sujetes han sido narrados y no se suma al discurso de la diversidad. Cuestión que para muchos resulta incomprensible.

Me interesa subrayar que la paradoja, al igual que “desmontar la lengua del mandato, criar la lengua del desacato” posibilita disrupciones en un tramado que se presenta regular, compacto, natural y aparentemente impenetrable. Construir e identificar las paradojas permite alterar al neoliberalismo que dispone de un lenguaje masivo, transparente, sin opacidades ni conflictos como señala valeria flores en algún punto del fanzine y que es también el lenguaje para la conservación de las ficciones que son coherentes al sistema de dominación actual que está atravesado por la nacionalidad, la raza, la clase y el género. Si bien estas reflexiones son preliminares, encuentran su origen en el fanzine y constituyen para mi la importancia de vincularse hoy con la sociedad.

Para finalizar y por deformación disciplinar, debo referirme al fanzine en términos formales y materiales, puesto que estamos frente a un hermoso documento, producto de un trabajo conjunto entre la cuds, editorial mantis y agenda kuir, que refleja la dedicación traducida en un diseño e ilustración propios, que expone a la lengua y con ello nos remite al cuerpo, al igual que los términos que dan forma al índice. Hay una dimensión visual en cómo ha sido escrito, a la que sólo podemos acceder mediante la lectura y que en la palabra hablada no es debidamente representada, por eso los invito a mirarlo, leerlo, escrutarlo, responderlo y traficarlo.

El fanzine se puede descargar en http://disidenciasexual.wix.com/desmontarlalengua.

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