Proyecto Recortes de la Nada

Pablo Salvador Boido

Valentina Paz Henríquez

Buenos Aires, Valencia,  2016.


tode

YouTube Recortes de la Nada

Manifiesto

Desde que se advirtió a través del cine un nuevo modo de reproducción técnico, cambiando para siempre la significación de las imágenes, han pasado muchos años. Hoy asistimos a nuevas formas de relacionarnos con las imágenes, los nuevos dispositivos digitales han amparado la creación de un nuevo paradigma, se (des)dibujan las mediaciones y dan lugar a nuevas formas de producción y consumo. Mirar el mundo cambió para siempre. Hoy todo puede ser mirado y filmado en directo, modificando nuestra forma de afirmarnos en el tiempo y en el espacio. Y vale volverse a preguntar: ¿Esta forma de percepción, habilita un horizonte de emancipación frente al registro esclavo del sentido común que nos gobierna? ¿Es sólo un paso más, en el largo camino de la hiperreproductibilidad técnica? ¿Hay lugar para seguir pensando el mundo a través de las imágenes? Repetimos: ¿Sigue siendo posible pensar las imágenes?, ¿Dónde?, ¿Nos hemos perdido en este flujo constante y devenir continuo, que significan las plataformas virtuales de producción audiovisual?

Hoy se inaugura este espacio en Youtube. Un espacio dentro del mismo motor que está cambiando de manera continua el estatuto audiovisual. Lo hacemos sólo con preguntas: ¿Podremos crear algo así como un anti-Youtube en Youtube? O bien: ¿es posible recuperar con los mismos medios que hoy se construye una realidad, otro sentido para percibir las imágenes? ¿Hay lugar, en este maremágnum, para la poesía? Repetimos: ¿Hay lugar? ¿Hay tiempo? ¿Hay palabra? ¿Hay imágenes que piensen y a su vez sean susceptibles de ser pensadas? Repetimos: ¿Hay poesía?

Hemos comenzado el ejercicio de subir consecutivamente registros audiovisuales de distinta índole, intentando huir de las ciertas estéticas audiovisuales, ahora somos dos personas dialogando a través de lo que vemos. Pequeños recortes de la nada dentro de una realidad multimediática. Tal vez, en este diálogo de imágenes, logramos dilucidar alguna respuesta.

 

03

Facebook Recortes de la Nada

 

Conclusiones primer diálogo

 

Este ejercicio surge con la intención de utilizar la plataforma YouTube con un sentido estético disruptivo, apropiándose de ella en tanto herramienta compositiva, reflexiva y como soporte para ejercicios de experimentación audiovisual. El desafío fue pensar cómo un ejercicio creativo puede convertirse -o no- en una acción de irrupción reflexiva dentro de la agitada circulación de videos en YouTube. Y de modo ambicioso, intentar abordar o señalar los límites discursivos que contiene esta proliferante circulación de imágenes contemporáneas, dentro de las plataformas de videos en línea.

Para esta prueba establecimos algunas reglas de cómo debíamos filmar y subir nuestro material a un canal en YouTube propio:

  • Nuestras imágenes no debían dar cuenta de un lugar físico fácilmente identificable.
  • Duración máxima de dos minutos.
  • Trabajar con un montaje en cámara, sin posproducción.
  • El sonido debía ser directo.  

Los materiales que obtuvimos intentan dejar de lado el sentido común de los videos que circulan en esa plataforma, intentan plantear otros tiempos de expectación y a su vez, como si todo esto fuera posible, buscan crear algo de poesía, mostrar algo propio y singular. Aclararamos nuestros, en plural, porque el diálogo de imágenes que nos propusimos para utilizar esta plataforma de intercambio, abarca dos trayectorias diferentes, de dos artistas emplazadxs en localidades distintas y distantes.

El inicio del experimento fue la creación de 9 videos. Desde el mes de febrero al mes marzo filmamos y recopilamos diversos recortes de la nada dispuestos a dialogar entre sí. Como era de esperarse, rompimos algunas de las reglas autoimpuestas, lo que también consideramos parte de la experimentación. Al tratarse de un ejercicio que se plantea desde su inicio con una hipótesis, no sólo se constituye en el resultado audiovisual logrado, sino que las reflexiones e intercambios escritos son también parte fundamental de él, dando cuenta de los diversos hallazgos y limitaciones en la metodología de trabajo que empleamos. Por lo mismo, es la importancia de que el ejercicio tome carácter público y pueda nutrirse de otras visiones y opiniones.

Sobre el uso de la plataforma YouTube como soporte:

1 – Una de las primeras sorpresas, fue la insistencia de los algoritmos de la página por “Estabilizar” el video. Intuimos que esto responde a una determinada estética propuesta por la plataforma, que de ser aceptada, modifica las tomas añadiendo desplazamientos, acercamientos y movimientos fluidos que no esperábamos. Nuestros videos que contienen pequeños movimientos, pensados como una imagen azarosa, que con el pulso de nuestro propio cuerpo nos hacen presentes en la toma, eran constantemente categorizados como un error a corregir. Al que tuvimos que responder constantemente que no aceptamos su modificación.

2 – A favor del uso del soporte, pudimos articular y potenciar la idea de secuencia y diálogo. La organización de un video detrás de otro, que íbamos compartiendo intercaladamente, y a partir del cual se respondía con el siguiente, armó una secuencia natural que quizás era difícil poder pensarla de manera abstracta, sin la visualización continua de cada video.

3 – Aún tenemos como desafío definir la existencia de una poética clara de la plataforma YouTube y cuáles son los procedimientos que propone. Desde ya, podemos decir de facto, que en su forma de organizar los videos hay correcciones, jerarquizaciones y por supuesto, concepciones políticas-estéticas en el modo de organizar las imágenes que son dadas a conocer en su inmenso espacio virtual.

Sobre nuestras poéticas:

1 – En los dos últimos videos aparece la necesidad de dar cuenta del punto de vista desde el cual se está registrando, se aprecia notablemente en el avance de la serie la necesidad de anclarnos en una subjetividad. Se comienza a establecer un tipo de mirada que nace desde una intimidad, pero que se centra en otra, estableciéndose como una especie de trinchera voyerista que nos hace pensar tanto en lo observado como en el observador. Y que por lo tanto, nos dirige hacia la pura mirada como elemento fílmico. Dicha idea se potencia con el último video, que establece la mirada como cierre de la secuencia. Los ojos se vuelven hacia el espectador, ya no vemos, sino que somos vistos.

2 – Pese a la carga experimental de este ejercicio, se presenta casi de manera natural la necesidad de dar un cierre concluyente, como si nos fuese imposible abstraer completamente una imagen de su potencial narrativo. En este punto quizás podríamos aludir a una de las preguntas planteadas inicialmente en el manifiesto, “¿Hay imágenes que piensen y a su vez sean susceptibles de ser pensadas?”. Nuestro diálogo podría comparecer, en esta dirección, como una consecución de imágenes imposibles de vaciar de sentido, en tanto diálogo. Desde el minuto en que un video se enfrenta a otro, ya nos es imposible mantener una actitud pacífica frente a estas imágenes, lanzándonos hacia una pesquisa de sentidos posibles. El proceso cognitivo es inminente cuando nos enfrentamos a una imagen dispuesta a la contemplación, pero mayor aún cuando enfrentamos una con otra.  

Al parecer, nuestro desafío en este maremágnum audiovisual, es justamente abrirlo a la contemplación, devenir un espacio y temporalidad dispuestos a la reflexión y al cuestionamiento, ya sea de la propia imagen mirada, como de aquello que oculta por medio de su encuadre. Desafío que se plantea tanto para nosotrxs, como para quien se detiene a experimentarlas.      

3 – La apuesta por la construcción de una imagen contemplativa, es la apuesta por imágenes que generan preguntas, intriga o reflexión, sobre lo que vemos y lo que no. A su vez, pausar la construcción de un relato o narración, aunque finalmente el relato exista en tanto secuencia de imágenes. Y aunque apostamos a deconstruirlo, se nos presenta constantemente una búsqueda por darle cierto sentido, lo que nos genera sensaciones contradictorias.

Pero sobre todo, lo que hay en la secuencia inicial es el paso de un registro y construcción de un espacio vacío, a la construcción de un realizador detrás de cámara. Una rotación de la cámara y del punto de vista que se vuelve sobre nosotros mismos como espectadores. Ahí están esas ventanas que develan u ocultan, o sirven para construir un espacio anónimo que sólo deja en evidencia que observamos, que miramos.

Aún sin una intención explícita, a través de este primer resultado, nos adentramos a explorar posibles relatos a través de la consecución de imágenes articuladas como un diálogo.

 

Artículos recomendados

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *